El impulso de China hacia la IA ha generado un problema: un uso excesivo

A medida que el gobierno chino impulsa a sus ciudadanos a adoptar la inteligencia artificial, se enfrenta a un problema que en parte ha creado él mismo: La excesiva dependencia de esta tecnología.

Estos casos, entre otros, han generado preocupación en China, ya que, en su afán por alcanzar a Estados Unidos en inteligencia artificial, se enfrenta a efectos secundarios adversos derivados de esta nueva tecnología, a la que se acusa de socavar las relaciones humanas y de mermar el juicio de las personas.

El gobierno, con el fin de regular el uso de la tecnología, ha respondido imponiendo nuevas regulaciones y directrices judiciales sobre su utilización —y su mal uso—.

El partido reconoce que, a medida que desarrollen la tecnología, surgirán más desafíos sociales que deberán afrontar, según Scott Singer, investigador y codirector de la Iniciativa de IA de China en la Fundación Carnegie para la Paz Internacional. «

Singer afirmó que el partido es especialmente sensible a las perturbaciones causadas no solo a las relaciones humanas, sino también al mercado laboral, ya que la IA amenaza con reemplazar a los trabajadores.

La preocupación por el uso excesivo es compartida por los ciudadanos chinos, quienes afirman que ven la expansión de la tecnología como inevitable, al tiempo que cuestionan sus beneficios y se cansan de su omnipresencia.

Fuente: Clarin

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